Hola chicos y chicas de Segundo. Aquí tenéis un vídeo en el que vais a volver a escuchar lo que es un cuaderno de bitácora. Échale un vistazo y luego responde a las siguientes preguntas en tu cuaderno.
¿De qué país procede la palabra bitácora?
¿Quiénes lo utilizaban en la antigüedad?
¿Cuáles son las preguntas que puedo responder cada día en el cuaderno de bitácora?
¿Con qué otros elementos puedo completar el texto del cuaderno de bitácora?
Un fuerte abrazo de vuestros maestros y ánimo.
https://www.youtube.com/watch?v=if9hSbmJGrk
Este es el blog del maestro Juan Ignacio Fernández, para el TERCER ciclo del colegio San Mateo de Alcalá de Guadaíra.
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viernes, 7 de octubre de 2016
miércoles, 5 de octubre de 2016
ACTIVIDAD DE PRUEBA PARA MAESTROS
Hola chicos y chicas. Como sabéis, Juan Tacones debía cruzar un puente todos los días para llegar a casa antes de que anocheciese. Desde aquel puente se oían extrañas musiquillas que llegaban desde las cuevas que había en las lomas del castillo y que hacían enloquecer a sus zapatos de tacones. Hoy el maestro ha descrito ese puente. ¿Sabrías identificar cuál de los siguientes puentes es el que Juan Tacones cruzaba?
Da tu opinión escribiendo el siguiente texto a través de la pestaña de añadir comentario.
Soy __________________________________ de la clase ____________. Yo opino que el puente por el que cruzaba Juan Tacones es el ______________________.

Da tu opinión escribiendo el siguiente texto a través de la pestaña de añadir comentario.
Soy __________________________________ de la clase ____________. Yo opino que el puente por el que cruzaba Juan Tacones es el ______________________.

martes, 4 de octubre de 2016
RESTAS LLEVANDO. Para Segundo curso
Hoy hemos trabajado por vez primera las restas con llevadas. Aquí os dejamos un pequeño vídeo para que podáis verlo con vuestros padres (6 minutos de duración). Cuando lo terminéis de ver rellenáis es siguiente texto a través de la pestaña de "comentarios" que aparece más abajo.
Soy el alumno/a __________________ las restas que dice el vídeo que hagamos dan
como resultado: ______________________
Enlace del vídeo:
https://www.youtube.com/watch?v=f5qr238L2N0
Soy el alumno/a __________________ las restas que dice el vídeo que hagamos dan
como resultado: ______________________
Enlace del vídeo:
https://www.youtube.com/watch?v=f5qr238L2N0
viernes, 6 de mayo de 2016
Vídeo de clase.
Hola a todos. Aquí tenéis un enlace donde podréis ver cómo se desarrollaba el trabajo en clase en el tiempo que duró toda la historia de Juan Tacones. Un saludo a todos y todas.
viernes, 18 de marzo de 2016
CAPITULO 6. Aquí termina la historia de Juan Tacones
Conociendo la historia contada y
cantada de Alcalá.
Registro 81. CEIP San Mateo
JUAN
TACONES
Capítulo 6: Humo de bondad, humo de
Alcalá, humo de Soleá.
Ya nadie andaba por las calles.
Hasta los borrachos se habían recogido en sus casas. Si acaso se oía, de lejos,
la escoba de ramas del tabernero barriendo la acera del bar. Todos dormían;
Juan en su cama y Dolorcita, como todas las noches, en el sofá, donde
descabezaba el primer sueño con las agujas de croché en las manos y la barbilla
clavada en el pecho.
De pronto la puerta sonó.
Alguien llamaba en plena noche. Sobresaltada, Dolorcita abrió los ojos y miró
el reloj. “¿Pero quién será a estas horas?” Echo un vistazo por la mirilla y,
asustada y extrañada al ver a Manuel, abrió la puerta. ¡Su hermano! ¡Aquella
cara! De pronto lo entendió todo y sin más le dijo:
-
¡Ahora!
¡Ya! ¿Qué harás con mi niño?
-
Dolores,
me voy a llevar a Juan lejos de aquí. Alcalá ya le ha dado todo lo que le podía
dar. ¡Ahora tiene que elevarse, crecer, tocar la cima del arte que lleva
dentro! Y para eso es necesario que me
lo lleve.
-
¡pero si
es un niño que aún no ha terminado el colegio siquiera!
-
Tú me
conoces y sabías que este momento llegaría.
Se acomodaron en el sofá y Manuel comenzó a
contarle a su hermana lo que había sucedido esa mañana: “Entonces seguí a Juan
hasta el ayuntamiento. Allí nos
encontramos con Manolito el de María. El gitano ese que es sobrino del tal
Joaquín el de la Paula, del que todo el mundo habla pero nadie ve. Al salir del
edificio vimos a un grupo de gitanos cantando y bailando. Como poseído por los
zapatos, Juan acabó al lado de ellos y…”
-
¡Echa pa
ya, niño! ¡Tú no eres hitano!
-
Pero es
que yo…
-
¡Ni pero
ni ná! Mu fino ereh tú pa entedé ehta alegria de hitano!
Manolito el de María veía que Juan estaba como poseído por
aquellos zapatos. Cuanta más pasión ponía él en su cante por alegrías, más
descontrolados parecían volverse los tacones. Los palmeros no dejaban de jalear
y la gitanilla de bailar. Aquel ambiente era cada vez más palpitante y la
atmósfera que se había creado lo envolvía todo en una especie de espiral
descontrolada de arte y euforia. ¡Más palmas, más hondo el quejío del cantaor,
más mágico el baile de la gitanilla! Y, allí al lado, más poseído Juan por sus
zapatos. Consciente de lo que estaba ocurriendo, el gitano abrió el corro y
dejó que Juan entrase. Aquel “corazón” ardiente de arte había engullido a Juan.
-
¿Le
hicieron algo a mi Juan? ¿No pudiste evitarlo, Manuel?
-
No había
nada que evitar. Estaba ocurriendo lo que tenía que ocurrir. Tú sabes que a los
gitanos les cuesta mucho aceptar la idea de que un payo pueda tener duende.
Rechazan a los cantaores o bailaores que no son gitanos. Sin embargo aquello
estaba ocurriendo. ¡Dolores, Juan había sido aceptado!
Fue
como si aquel huracán de ritmos y sensaciones trasportase al grupo a un mundo paralelo, poblado por completo por
fuerzas excepcionalmente intensas. Los palmeros, Manolito el de María, la
gitanilla y Juan habían alcanzado tal estado de exaltación que perdieron la
consciencia de sí mismos. Se sentían como dominados, arrastrados por una
especie de fuerza exterior que les hacía actuar como si juntos formasen un ser
único y superior.
-
¿Pero
dejaste que se fuese con los gitanos?
-
¡Claro que
no! Todos ellos viven en el castillo y hacia allí se dirigían. Como pude lo
agarré del brazo y lo saqué del corro cuando ya enfilaban la cuesta del Águila.
Un rato después sus ojos aún seguían como inyectados de sangre, el corazón le
palpitaba en el cuello y su cuerpo estaba empapado en sudor. ¡Tardé un tiempo
en hacer que volviese en sí!
-
¡Gracias a
dios! Ya sabes que a Juan le aterra el castillo y sus cuevas. No sé qué hubiese
pasado de haber subido sin darse cuenta.
Una
vez que los gitanos se habían adentrado en las callejuelas del castillo, Juan
comenzó a reaccionar. Con toda la paciencia y el cariño del mundo, su tío
empezó a contarle:
-
¿Recuerdas las veces que has tenido que cruzar
el puente de piedras mientras te perseguía una musiquilla que llegaba desde las
cuevas del castillo?
-
Sí, tío. Siempre la misma. La musiquilla que más
hacía enloquecer a mis zapatos.
-
Pues la cantaba para ti.
-
¿Para mí? ¿Quién?
-
Lleva mucho tiempo esperándote.
-
¡En el castillo! Pues de eso nada, yo no…
-
Escucha, Juan. Muy pronto tendrás que venirte
conmigo. Viajaremos lejos y dejaremos atrás Alcalá. Pero no sin antes ir a
verlo. Lo tienes que conocer. Su nombre es Joaquín el de la Paula.
-
Mmmm pero… Es que yo solo no… ¡vamos que no subo
al castillo ni muerto!
-
Juan, esta vez no te puedo acompañar. Esto lo
tienes que hacer tu solo. Él te está esperando desde hace tiempo. No lo pienses
más y ve a verle. Supera tu miedo y deja que tus zapatos te lleven hasta su
cueva. De lo demás no te preocupes.
Como
pudo y sacando todo el valor que tenía, comenzó a caminar. Nunca se había
atrevido siquiera a volver la cabeza para mirarlo, pero ahora, paso a paso, se estaba adentrando en
el castillo. A punto estuvo de volverse cuando vio pasar al Polonia rodeado de
los chavales a los que sus madres les había confiado para que les enseñase a
nadar en el río. Pero era demasiado tarde para dar marcha atrás. Las primeras
almenas del castillo ya las podía tocar. De pronto una sensación incómoda le inundó. Decenas de ojos le
observaban. Se sentía como un extraño al que le costase dar un solo paso. Como
un muñequillo de cristal que intenta caminar con los pies fundidos al suelo. El
miedo le paralizaba y era capaz de escuchar su propio latido. Sin embargo sus
zapatos se encargaron de apartarlo de las miradas.
Si
aquellos momentos de pánico le parecieron una eternidad, mucho peor fue cuando
se vio arrastrado por los zapatos hasta la cueva de la que salía la voz del que
cantaba. La puerta de aquella cueva estaba cubierta por viejos capachos que
colgaban sin orden, procurando dejar pocos huecos por donde el frío y el
relente pudiesen entrar. Solo una pequeña apertura en la parte superior
permitía que saliese el humo de la candela que calentaba el interior. La
cancioncilla sonaba exactamente igual en la entrada de la covacha que abajo en
el puente. Parecía que la distancia no influyese en el volumen, ni que el
viento distorsionase el timbre de aquella voz. La musiquilla se extendía desde
aquella cima a todo el horizonte.
A un paso de entrar en la cueva, el cante se apagó. Para Juan aquel silencio fue aún peor. Tuvo la sensación de haber sido observado siempre por el que desde dentro cantaba. El tomillo que se agarraba a las paredes de las lomas de alrededor empezaba a ofrecer su esencia refrescada por los primeros momentos de la tarde. La sensación de soledad, frescor, aromas y silencio, paralizaban el tiempo y el pulso de Juan en aquel lugar. De pronto la voz se escuchó: “Entra, chavah”. Juan cogió aire y sin volver a pensarlo apartó algunos capachos y entró. Detrás del humo de la candela pudo ver a un hombre sentado en un viejo taburete, aunque aquella luz no era suficiente para ver la cara del que tanto miedo le había hecho pasar. Los dos permanecieron en silencio durante un buen rato. “Siéntate a mi lao.” Le dijo. Juan obedeció como hipnotizado. Aquel lugar y aquel hombre le sobrecogían. Cuando estuvo sentado, Joaquín el de la Paula le echó el brazo por lo alto y le dio unos golpecitos en el hombro. De repente Juan comenzó a sentir paz. Su respiración se relajó y su vista se abrió a la oscuridad de la cueva. El calor de la candela y el abrazo tranquilizador de aquel hombre estaban siendo milagrosos. Después de otro buen rato en silencio junto a Joaquín, ambos se miraron por fin. Ya no quedaba ni rastro del miedo que había sentido antes. La mirada de aquel hombre parecía la de un abuelo a su nieto. Tranquilidad, cariño y bondad es lo que sintió Juan a partir de entonces al lado del gitano. Pudo ver sus manos agarradas a un bastoncillo de mimbre. Manos temblorosas de persona entrañable que dio lo mejor que pudo a los suyos. Sus ojos sostenían una mirada torpe de inocente ángel mayor al que le queda poco tiempo para irse.
“Levántate,
Juanillo, no pueh abandoná Arcalá sin llevarte la sensia der cante de tu
pueblo.” Dijo de pronto Joaquín mientras le acariciaba la cabeza, animándolo
con un suave impulso. Aquella columna de humo que salía de la candela y se
escapaba por un hueco del techo de la cueva; aquel gitano y su mirada cargada
de bondad; aquel perfume de tomillo hidratado por el relente de la tarde; la
paz de aquel lugar y Juan con sus zapatos de tacones como en el paraíso de lo
natural. Todo fluyó. El joven comenzó a
flotar sobre sus zapatos en cuanto Joaquín el de la Paula se arrancó a cantar
por Soleá. Cantaor y bailaor en una cueva de las lomas del castillo de Alcalá.
En aquel momento se estaba reproduciendo la esencia del arte flamenco.
El
tío Manuel esperaba a Juan sentado en uno de los abrevaderos que había en la
plaza del Perejil. Cuando lo vio llegar notó que su cara ya no era la misma. Su
rostro reflejaba madurez y paz. Se abrazaron y sin intercambiar ni una sola
palabra Manuel acompañó a Juan hasta su casa.
A
Dolorcita y a Manuel les estaba amaneciendo mientras seguían con la
conversación. Ella preparó un café de puchero y juntos hicieron la maleta de
Juan. Cuando el joven despertó, todo estaba preparado.
-
Buenos
días, mamá. ¿Qué te pasa? ¿Por qué lloras?
-
Nada hijo,
no pasa nada. Tu tío está aquí.
-
¿Mi tío,
tan temprano aquí?
Al
girar la cabeza lo vio sentado en el sofá tomando café y con las maletas
esperando. “Juan, desayuna bien. El viaje es largo.” Le dijo su tío. Las
lágrimas asomaron en los ojos del chaval. Madre e hijo se abrazaron largamente.
Minutos después estaban saliendo de casa. A Juan le esperaba Madrid y el éxito.
El
coche del tío Manuel doblaba las últimas calles del pueblo y se alejaba por la
carretera de la Venta de la Liebre. En aquel momento Juan echó un último vistazo a su pueblo. Al
mirar atrás, con los ojos encharcados por las lágrimas, pudo ver una pequeña columna
de humo que salía de una de las cuevas del castillo. Humo de Alcalá, humo de
bondad, humo de Soleá.
FIN
viernes, 11 de marzo de 2016
ACTIVIDAD FIN DE SEMANA
Conociendo la historia contada y cantada de Alcalá
Actividad para trabajar: EXPRESIÓN ESCRITA, EDUCACIÓN HIPERTEXTUAL, capital
lingüístico, educación literaria. Creada a partir de la práctica aportada por
Montserrat Vilá que trataba sobre completar un texto mutilado.
Como
recordarás, en el capítulo 5 Juan Tacones pasó mucho tiempo sentado en un
sillón del ayuntamiento esperando a que los logreros le recibiesen en su
despacho para ofrecerle la escuela de baile que le prometieron. Luego salió del
ayuntamiento acompañado de su tío Manuel y se encontró con un grupo de gitanos
entre los que estaba Manolito el de María cantando por alegrías. ¿Qué crees que ocurrirá en el siguiente
capítulo? ¿Quién ayudará a Juan? La lectura del quinto capítulo da pie a pensar
varias posibles respuestas; permite imaginar distintas posibilidades.
Aquí
tienes tres ideas principales. Elige una de ellas:
Posibilidad 1. Idea principal: Manolito el de María se
da cuenta que Juan tiene problemas para controlar a sus zapatos de tacones
mientras suena el cante por alegrías y decide ayudarle.
Posibilidad 2. Idea principal: Los dos señores
elegantes salen del ayuntamiento y se dirigen a Juan Tacones para ofrecerle la
escuela de baile que le prometieron.
Posibilidad 3. Idea principal: El tío Manuel, al ver a
su sobrino en problemas con los zapatos de tacones, decide ayudarle.
Ahora haz dos cosas:
1. Vete a la parte de abajo de esta pantalla
y pincha en “comentarios”. Luego escribe esto:
Soy fulanito o menganita, del
curso_____ del colegio ________. Creo
que la posibilidad correcta es la 1, 2 o 3 (la que creas tú). Después pulsa
sobre “publicar” y acepta.
2. Completa en tu cuaderno el texto que
verás a continuación, utilizando la idea principal que hayas elegido.
Texto que tienes que completar en tu cuaderno:
Juan Tacones salió del______________________
acompañado de _____________
___________ Después vio en la plaza a un grupo
de ___________________ que estaban ____
_________________. Al final
uno de los gitanos le dijo a Juan que _________________
___________________________________.
miércoles, 2 de marzo de 2016
Celebrando el Día de Andalucía
La semana pasada, el CEIP San Mateo estuvo celebrando el día de Andalucía.
Los alumnos/as de 2º de primaria no iban a ser menos. Estuvimos realizando una serie de actividades para celebrar nuestro día.
En primer lugar, se realizó unas flores típicas andaluzas, unido a unos platos andaluces que sirvieron para decorar las escaleras de nuestro edificio. ¡Quedó una decoración muy muy andaluza! Sirvan esta imagen para que todos podáis disfrutar del colorido y la dedicación que nuestros alumnos/as pusieron para que quedara de esta forma.
Los alumnos/as de 2º de primaria no iban a ser menos. Estuvimos realizando una serie de actividades para celebrar nuestro día.
En primer lugar, se realizó unas flores típicas andaluzas, unido a unos platos andaluces que sirvieron para decorar las escaleras de nuestro edificio. ¡Quedó una decoración muy muy andaluza! Sirvan esta imagen para que todos podáis disfrutar del colorido y la dedicación que nuestros alumnos/as pusieron para que quedara de esta forma.
Otra de las actividades realizadas a lo largo de la semana fue la búsqueda de cantaores y bailaores flamencos de Andalucía.
A lo largo de todo el curso hemos venido trabajando el flamenco con nuestros alumnos/as de diferentes formas. Como no iba a ser menos, para el día de Andalucía, consideramos interesante la búsqueda de los mejores cantaores y bailaores de nuestra comunidad.
¡Aquí tenéis el resultado!
Por último, el jueves 25 se procedió a la escucha del himno de Andalucía junto con la izada de bandera. Posteriormente alumnos de cursos superiores tocaron el himno con la flauta. Hugo, de 4º, cantó a capela el himno de Andalucía y la seño Verónica tocó la tarará junto con la gran mayoría de alumnos/as del colegio.
Después del recreo se realizó una gran Gyncana, organizada por nuestro compañero Andrés, de Educación Física, que sin duda redondeó una gran semana vivida en nuestro centro y con nuestros alumnos/as de 2º
¡Hasta la próxima actividad!
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